RECUERDOS DE MI ABUELO.
Otros

RECUERDOS DE MI ABUELO.

18 de septiembre, 2026
3 min lectura
Por Dr. Roberto González
1.0x

Los recuerdos gratos cuando los tiempos se han ido regresan a uno y siguen produciendo gozo, las imágenes y gestos que una vez fueron, son más bellas y superadas, enriquecidas con la lejanía de los días, cosas sencillas, simples pero que expresan los cariños y amor que a uno le han tenido. Yo los llevo en mi alma.

Don Juan Gutierrez, mi abuelo materno, y origen de mi segundo apellido, me dispensaba mucho cariño, -mis padres me habían enseñado de niño a visitarlos con frecuencia-. llegaba a visitarlo a su casa y pulpería que tenía en el Barrio el progreso, tienda muy visitada por gente sencilla del campo y personas del barrio. Nunca le llamaba abuelo, siempre era mi papá Juan, papa juan aquí, papa juan allá.

Un hombre disciplinado, había sido militar, Sargento de la guardia de esos tiempos, Padre de 6 hijas y 1 varón.  Había enviudado y se encargo de conducir a esas hijas en solitario.  Mi abuelo en tiempos de mi niñez, ahora dispensaba granos, dulces, y otros productos que los campesinos demandaban. Tenía un apeadero de animales, para que los de pueblos que llegaban resguardaran sus bestias, mulas caballos con seguridad. Se las entraba por el zaguán un estrecho paso al patio grande donde las bestias reposaban, hasta que volvía con sus dueños y ya la compra realizada, hora de volver a casa, donde la doña. 

Allí se cuidaban bien. -Tengo a la vista aquellas argollas de hierro donde se anudaban.

  • Mi abuelo pues, lo recuerdo con agrado por su cariño y cuidos hacia mi, cuando llegaba a visitarlo, le gustaba besarme en los cachetes- cosa que no me agradaba no por el beso de hombre en la Mejia sino porque raspaba su barba a veces de dos días, tendía un pañuelo limpísimo, sobre un saco de yute a medio llenar -Se les doblaba el extremo hasta el borde donde quedaban aquellos frijoles rojos a la vista de los cliente-. para indicarme me sentara allí mientras estábamos en tienda. Su casa era su iglesia, nunca lo vi o supe que saliera de paseo o para divertirse, nunca vi que fuera a un cine o acto de celebración, sus únicas salidas que yo recuerdo era algunos domingos a misa o a la barbería.

  • Un hombre simpático, correcto, educado, todo un caballero, irónico a veces, pero lo que más me gustaba de mi abuelo es que en la frescura de la tarde se posicionaba en la casa-venta que tenía dos puertas abiertas a la calle, veía pasar carros, y personas, pero no pasaba una persona, hombre, mujer o niña, que el no le dijera algo agradable, no recuerdo detalles, pero cuando se trataba de mujeres, el solía o a mi me parecía que les decía poesías o palabras de sentimiento poético, eran palabras cuyo objetivo era agradar y agradarse diciéndoles algo bonitos, nada más. 

  • Eran las transeúntes gente conocida del barrio. A alguna escuché decir, este Don Juan siempre piropeando, siempre agradable, Adiós Don Juan Gutiérrez, Adiós Bella dama o algo así.

  • Recuerdo con mucho cariño a mi abuelo Juan Gutierrez, a mi papá Juan, me gustaba más el hablar de Papá Juan que no de abuelo, me parece esta palabra menos cariñosa, menos cercana.  Con frecuencia vuelven a mi aquellos encuentros.

43 vistas