A veces camino por aquellas calles mías y de todos los nacidos en esa bella tierra, mis recuerdos entran como flash en mi presente, aparecen imágenes de. Antaño, como la Casa Maradiaga en fechas navideñas siempre luminosas, música navideña producía bonito estado de ánimo, luces, juguetes y aparente abundancia para alegrar la vista, aunque algunos nos quedáramos sin comprar nada, solo ver. Caminando por la acera de la sombra la casa de los Cardoza donde, recuerdos y revistas, no se si se compraba mucho pero veletear si que se hacía, ante la mirada cuidadosa de sus dueños, o la relojeria Hermida, o la fotografía herrera, Conchita Solís, casa amplia de dos puertas atendidas por muchachas indias bonitas, ofreciendo cortes para confección y otras cosilla de tela, con algo de sonrisa oculta.
Quien no conoció la casa de Emilio porras, la farmacia Alejandro Gonzalez (una de ellas, pues tenía varias) allí al pasar se podía ver de cuando en cuando a una de sus bellas hijas hoy en lejanía geográfica.
La Ferretería Armando Amador, o la esquina de su pariente Luis Amador, ferretería el Serrrucho. Antes de llegar a esa esquina, habíamos pasado mirando de reojo o a comprar salchichas, o la mejor mortadela de aquellos tiempos. El personaje Matagalpino cuyo entierro despierto expectación y asistencia masiva, pues se trataba de hombre de buen corazón que se ganó la simpatía de todo el pueblo, dicen quienes lo conocieron que fué un gran bailarín. -
La casa de la novia, la esquina de Juan cerna, la venta de Tabaco de Dn Tomás Mansell, ver o jugar una partidita en los billares de Tomy, que bien recordará mi amigo Early Araúz,y tantos otros. Si en cambio querías rasurarte y disfrutar participando o escuchando en la barbería Meyerber Traña, el salsero mayor del reino, que ilumina aquellas calles con su carro rosa, decía que las mujeres mas bellas de Nicaragua estaban en Matagalpa. La tienda de materiales Virgilio Altamirano . Gustavo Lecleair, con tienda, gustándonos más verlo por aquellas fechas en una vespa singular –Me imagino que por esas épocas, eso era un placer para ese hombre-, La rosa Cuevas, singular personaje de Matagalpa, y recuerdo de todos aquellos que la vieron y oyeron. (J.A. Cardoza publicó creo recordar un cuento-historia sobre esa mujer canosa ya vieja y con productos que hoy no se encuentran, vendidos de todo incluso jarabes para enfermedades y el amor)
El agualcás que desapareció hace mucho o varió de ubicación, el bueno, en mi meoria estaba frente al Dr. Bayardo Gonzalez familia mía, cerro negro le apodaban cuando era un buen jugador de Baloncesto en época universitaria en la ciudad de León. Y que decir del teatro perla, edificio notorio en un pueblo como Matagalpa, decaído posteriormente, se anunciaba por aquellas fechas con una manta elevada sobre la calle.
Y la Chola cano, la Sra. cascarrabias que hasta infundía miedo hablarle, pero aún así, hacia negocio la señora y fue punto notorio. Abrahan salty recuerdo que todavía pude ver argollas en las cunetas, donde los campesinos sujetaban las riendas de sus monturas. Hernan Delgado también fue un lugar ubicado y tienda con nombre de su dueño, frente a Salty, y ya llegamos al mercado en la esquina izquierda viniendo de abajo, la esquina derecha se me desapareció, pero la siguiente a desembocar la otra calle estaba la Sastrería Averrúz, frente a ella el club de las palomas muertas, Moralito, la biblioteca, el royal bar, el Banco Nicargüense, Alfredo Osejo, Teatro Margot y sus sorpresivos.
Banco Nacional con su imponente pórtico de entrada, el Genízaro, Arbol que daba su sombra a la anchura de la calle, anunciaba y daba sombra a toda la calle. En frente la librería y tienda para todo lo necesario para la escuela, tienda chale Solís, entusiasta mecenas del deporte rey, ( el estadio lleva su nombre), ya casi llego a la radio Musún, de allí felicitábamos y Escuchábamos “Al compas de la nueva ola”, con voz sugestiva radiofónica, animadora de Arnoldo Rios.
La iglesia, Molaguina, sobre tierra y hebras de yerba, San josé, La catedral y Guanuca, Parques; El parque Darío, el Morazán y su fuente, solían sentarse en una fuente luminosa símbolo del progreso del pueblo, algunos personajes típicos del Momento, el emblemático Maistro Nicho, esencial.
Fuente de fuertes chorros altos alternantes de agua a colores, atracción alegre para el pueblo, una piscina de colores, donde en alguna ocasión se bañaría Apatú. o serviría de lugar de descanso del Maitro, tras sus caminatas lentas por las calles de la ciudad.
Colegios San luis, El INEP , El San José colegio distinguido por chicas acomodadas y bellas cuyo balanceo de faldas hacia suspirar a más de alguno, también estaba el Colegio Santa Teresita, estos conformaban los más importantes de aquellos tiempos y de fama.
Lucidia mantilla, tienda Rosalinda, con camisas Venus que había que ir a buscarlas a ese lugar.
Y los personajes Matagalpinos que me aparecen en fotos no tomadas; La Tomasa Loca, primer lugar , y luego legión… Apatú, el chele loco, el Maitro Nicho ya mencionado, o, la pañuelo verde, chita melenca, Emiliana Melenca, campesina que ya vieja, de hablar poco con las personas, lo hacia con sus acompañantes, que eran sus perros acogidos con amor, eran por lo menos una docena de perros pobres y famélicos siempre con hambre, llegaba donde Doña María Matuz a pedir para sus perritos y siempre se marchan con algo en la mano. Octavio, en fín tantas y tantas imágenes que se entremezclan proyectándose en mi memoria. Conforman mi Matagalpa de los recuerdos. Seguiría mencionando los lugares de vagancias de los chavalotes de aquellos tiempo, pero se hace esto largo, no hay un hilo conductor mas que una caminadita por parte de ls dos calles de mi pueblo, así que eso se lo dejo a mi amigo Chuíslero Mayor y motero de montaña Luis Enrrique Chavarría.
